Por la perpetración de graves y atroces delitos de lesa humanidad contra los derechos humanos. Derechos fundamentales que el estado paraguayo se ha comprometido defender ante la ciudadanía, y así lo afirma taxativamente la constitución nacional, además de haber ratificado innumerables convenciones ante la comunidad internacional. Asunción del Paraguay, 15 de agosto de 2006. Alfredo Stroessner Mataiuda, a pesar de gozar de un inexplicable y eterno, "status de refugiado político" en el Brasil, es un reo prófugo de la justicia paraguaya y mundial, puesto que hay pedidos de captura internacional hacia su persona y a un buen lote de sus ex colaboradores, cómplices todos en la comision de graves delitos de lesa humanidad, dentro del período de su dictatorial gobierno entre los años 1954-1989, en países como España, Chile, Francia, Italia y Argentina.
Strossner Matiauda, mediocre militar fascista, oblícuo y genuflexo dictadorzuelo anticomunista y bárbaro, tuvo no obstante, la personal habilidad de contar durante buena parte de su gobierno, con el auxilio de las también dictatoriales autoridades del Brasil, con quienes pactó diversos negociados, en general, de único beneficio estratégico y tangible para la oligarquía del país de habla portuguesa, y solamente de beneficio personal para el dictador paraguayo y su exclusivo grupo de familiares y cómplices, en detrimento de la mayoría de la población y de las generaciones venideras del Paraguay.
La alta traición cometida por el stronismo, además de la entrega indiscriminada de tierras a terratenientes, ha sido el tratado leonino de Itaipú, en beneficio exclusivo del núcleo industrial paulista. Estas razones, la de criminal reo prófugo y entregador de la soberanía nacional, prohíbe a cualquier funcionario del estado paraguayo, pensar tan siquiera en algún de tipo de reconocimiento u homenaje oficial, civil o militar, bajo el riesgo de ofender gravemente a la ciudadanía paraguaya y mundial democráticas y a todas las instituciones legalmente constituidas, cuando no, de exponerse a ejemplares juicios por apología de la dictadura y la violencia.
En los inmediatos días posteriores del golpe palaciego del "consuegro" Andrés Rodríguez, orquestado el 2 de febrero de 1989, pareció hasta entendible, un temporal refugio del longevo ex general Stroessner, para facilitar la rápida salida, y la pronta estabilización de un futuro gobierno de transición, que finalmente se logra, a partir de 1992, con el inicio de un proceso de democratización, tutelado y limitado, en un Paraguay que no había contado con un sistema democrático de gobierno, desde su intependencia en 1811.
Pero una vez instalada la asamblea constituyente, dos años después, con nueva constitución democrática, elecciones libres y observadas, nombramiento de una corte suprema de justicia, todas nuevas instituciones, que a la vez que permitían la firma de un acuerdo entre los cuatro países de la región, "ahora democráticos", en el denominado Mercosur, también avalaban internacionalmente la posibilidad de juzgar en suelo paraguayo, manteniendo el debido proceso y las garantías procesales, un justo juicio al ex general, y todos sus cómplices, que durante más de 35 años han ejercido con mano de hierro el poder, cometido innumerables y atroces crímenes de lesa humanidad tipificados claramente en el código penal. Aún así, el gobierno democrático del Brasil, honrando pactos "secretos" de la época dictatorial brasilera claro, ha extendido más allá de toda consideración legal, durante 17 años, el "status" original concedido al hoy reo prófugo de la justicia paraguaya y mundial, Alfredo Stroessner Matiauda, pervirtiendo el instituto del refugiado político, y antes que nada, cobijando bajo un manto de impunidad a un cruel dictador.
Es una verdadera pena que se produjera el deceso del reo prófugo Alfredo Stroessner antes de pagar sus cuentas pendientes, pues ello significará que el mismo terminará sus días biológicos burlando la justicia paraguaya y mundial, perdiéndose una nueva oportunidad para que éste explique ante los estrados judiciales, qué ha hecho, y dónde están los más de 420 detenidos desaparecidos bajo su régimen. La búsqueda, claro está seguirá, a cargo de la justicia, ahora con los centenares de cómplices y coautores con que el ex general ha gobernado, hasta que la verdad se haga y la justicia se imponga.
Personalmente, deseo que el ex general Stroessner, se reponga de sus dolencias, termine su refugio impune en el Brasil, venga al Paraguay a dar respuestas ante la justicia, y termine sus días en la cárcel purgando ejemplar condena.

Federico Tatter.
Dicho material es de libre publicación, solamente con la mención de la fuente.